Confiando en la Oscuridad.

Confiar en otros nunca es fácil, siempre exigimos que esas personas nos demuestren que son confiables para nosotros, esto porque en algún momento fuimos traicionados. En cierto punto debemos cuidar nuestro corazón, no podemos abrirnos de manera inmediata, pero siempre es necesario construir relaciones que generen esa confianza mutua.

Si confiar no es sencillo, imagínate confiar a oscuras, poner la confianza en alguien para que nos guie en medio de la oscuridad. “Dios sigue siendo confiable”. Esa es una frase que siempre dice mi pastor. Es una realidad, pero para nosotros. ¿Es una realidad?

Cuando estamos en un momento de oscuridad preferimos depositar nuestra confianza en nuestra experiencia o en nuestros instintos, pero ambas nos pueden generar problemas y confusión, lo que terminara en desconfianza en nosotros mismos.

Dios es aquella persona que hará algo, al depositar nuestra confianza en él, pero debemos prestar atención a su voz, en medio de la oscuridad.

Jeremías 17:9Reina-Valera 1960

9 Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿Quién lo conocerá?

2 Corintios 5:7Reina-Valera 1960

7 …porque por fe andamos, no por vista…

Todo es hermoso en su tiempo.

Usualmente leemos este pasaje cuando estamos esperando una promesa de Dios, pero también podemos verlo con una perspectiva de procesos o ciclos. Dice Salomón, que cada cosa tiene su periodo determinado, y que en ese momento es hermoso. Hay cosas en nuestra vida que deseamos prolongar por más tiempo, pero en realidad, deben cerrarse ciclos. Cada cosa tiene su momento especifico, pero en ocasiones nos negamos a darle cierre a procesos, relaciones o acciones. En su momento especifico, serán o fueron hermosos, pero ya el proceso dio su fruto.

Cerrar algo, conlleva finalizar relaciones, dejar atrás capítulos de nuestra vida o cambiar trabajos, por mencionar algunos ejemplos.  

¿Qué cosas deseamos conservar en nuestra vida que ya deberían cerrarse?

Eclesiastés 3:11

Reina-Valera 1960

11 Todo lo hizo hermoso en su tiempo; y ha puesto eternidad en el corazón de ellos, sin que alcance el hombre a entender la obra que ha hecho Dios desde el principio hasta el fin.

“El miedo es el amigo indeseado que todos tenemos, a veces útil, pero la mayoría de veces demasiado cauteloso. Es la sombra de nuestras metas y objetivos, es silencioso y a veces invisible, pero siempre presente. Es el eco de nuestro pasado, pero se mantiene inmortal en nuestro presente”.

¿Cuántas veces el miedo nos robó la oportunidad de hacer algo?

¿Cuántos momentos hermosos nos perdimos por dejarnos vencer por el miedo?

Pero, el perfecto amor echa fuera el temor, ¿cierto?

Claro, pero damos más espacio al temor, que, al mismo amor de Dios, a veces.

El tema es que el miedo está ahí para prevenirnos, en un buen sentido, sin embargo, dejamos que nos gobierne. Lo cual es un problema, personalmente me ha pasado, que pongo más fe en lo que dice mi miedo, que la dirección de Dios.

En este momento a causa del miedo, podemos perder una relación importante, podemos perder una buena oportunidad en el trabajo, incluso, no obedecer la voz de Dios.

Es normal tener miedo, el hombre más poderoso que estuvo en esta tierra experimentó esto antes de morir en la cruz.

Pero no dejo que lo gobernara.

Así que no temas, porque yo estoy contigo;

no te angusties, porque yo soy tu Dios.

Te fortaleceré y te ayudaré;

te sostendré con mi diestra victoriosa.

Isaías 41:10

Este es el Momento

Quizás estas en espera de una respuesta de Dios, quizás ya recibiste la respuesta de Dios, en cualquiera de las dos, este tiempo, es un espacio en tu vida único, no puedes adelantarlo, no puedes volver atrás, solamente confiar que vendrá la respuesta, o agradecer por el momento que vives.

Es más, agradece por lo que hoy has recibido, o cree con fe, por lo que está por venir.

Pero recuerda, esto solo representa un instante en tu vida, Dios tiene cosas mucho mejores a la vuelta de la esquina.

Quizás estas en espera de una respuesta de Dios, quizás ya recibiste la respuesta de Dios, en cualquiera de las dos, este tiempo, es un espacio en tu vida único, no puedes adelantarlo, no puedes volver atrás, solamente confiar que vendrá la respuesta, o agradecer por el momento que vives.

Es más, agradece por lo que hoy has recibido, o cree con fe, por lo que está por venir.

Pero recuerda, esto solo representa un instante en tu vida, Dios tiene cosas mucho mejores a la vuelta de la esquina.

Isaías 55:8-9

«Porque mis pensamientos no son los de ustedes,

ni sus caminos son los míos

—afirma el Señor—.

9 Mis caminos y mis pensamientos

son más altos que los de ustedes;

¡más altos que los cielos sobre la tierra!

¿Confías en tus planes o en los planes de Dios?

Nos suele ocurrir que nos frustramos cuando los planes no salen como deseamos. Oramos por un trabajo, por sanidad o por una relación, pero parece que todo va en la dirección contraria, esto nos hace dudar si en realidad Dios está escuchando o si estoy yendo en contra a la voluntad de Dios.

Nos enseñan que debemos confiar en Dios, pero no nos dicen cómo hacerlo.

Podemos creer erróneamente que el deseo de Dios, es darnos todo, tal y como pedimos, con puntos y comas, pero no.

Dios puede responder como él desea, hacer como el desea porque es Soberano.

¿Te ha pasado que oras por recibir “A” pero la respuesta de Dios es “B”?  Nos genera duda y hasta molestia, podemos pensar, pedí mal, seguro no oré como debía.  

Pero en realidad, puede ser que es parte del plan de Dios, el cual puede resultar distinto que el tuyo.

Proverbios 3:5 dice:

Fíate de Jehová de todo tu corazón, Y no te apoyes en tu propia prudencia.

La RAE dice que entre las definiciones de fiar tenemos:

Esperar con firmeza o seguridad algo grato.

Nosotros nunca tendremos el mapa del plan de Dios completo, solo él. Lo que podemos hacer es confiar que sus planes son mejores y descansar creyendo que él siempre buscara lo mejor para nosotros.

Él sigue siendo generoso.

¿Cuantos de nosotros estamos en espera?

Podemos estar esperando que algo suceda en nuestro trabajo, que mejoren nuestras relaciones, que la deuda sea cancelada, entre otras cosas.

En ocasiones cuando los tiempos de espera se alargan, dudamos de la efectividad del proceso, pensamos que algo estamos haciendo mal o que alguien está siendo negligente.

Incluso nos llevamos ese pensamiento a nuestra relación con Dios y esa espera se empieza a transformar en duda.

En ese momento de espera, podemos reflexionar en este pasaje:

Romanos 8:32

El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no habrá de darnos generosamente, junto con él, todas las cosas?

No puedo decirte cuanto tiempo de espera falta para que veas la respuesta, pero recuerda que Dios es generoso, para no luchar con la espera, lo mejor que podemos hacer es rendirnos a Dios, permitir que él decida lo mejor.

Espera con expectativa, no con queja.

La paz de Dios no funciona…

… podría decir alguien que dejo de experimentar la paz de Dios hace mucho tiempo.

Hace unas semanas o meses estuve cuestionando porque si seguía la palabra de Dios, cumplía con los deberes cristianos y demás, tenía ese sentimiento de que la paz de Dios no estaba en mi corazón.

Veamos lo que estaba pasando en mi vida, para poder entender porque el cuestionamiento.

-Mi mente llena de pensamientos de preocupación, tratando de resolver situaciones pesimistas que no han pasado, buscar soluciones a tantas cosas, pero tratando de considerar a Dios en todo, tratando de seguir la palabra de Dios, que me dice que debo descansar, adelantándome a los tiempos, entre otras cosas. Era una combinación de pensamientos, terminaba agotado, pero algo lejos de agotarse, crecía, y era mi duda de porque no tenía la paz de Dios, Jesús murió por una vida abundante que no estaba teniendo.  Solo el hecho de reconocer este cuestionamiento me cargaba, porque pensaba que ofendería a Dios, pero recordé que Dios no le teme a las preguntas incomodas, personalmente creo que estas más bien afirman la fe.

Lleve el tema a oración claro, algo así no salía de mi cabeza, vino a mi mente este versículo.

Filipenses 4:7 Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.

Esta es la evidencia, ¿entonces que pasaba? ¿Dónde estaba esa paz?

El versículo anterior es muy conocido, ¿pero leemos el versículo 6?

6 Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.

Nos ordena varios puntos.

  1. No estar afanado.
  2. Presentar peticiones a Dios.
  3. Dar acción de gracias.

Sencillo ¿no?

Pues no es tan sencillo cuando nuestra mente está llena de tantas cosas. Pero es por medio de este versículo que entendemos que la paz de Dios está ahí para nosotros y para recibirla debemos bajar la velocidad o revoluciones, orar a Dios y agradecer.

A veces hago días de agradecimientos, donde todo el día le doy gracias a Dios por cada cosa, aún lo sencillo, esto me ayuda muchísimo.

¿Funciona la paz de Dios? Claro, pero primero debemos reconocer que solo Dios puede resolver todo, yo, solo algunas cositas.

¿Cómo está tu visión?

Si eres una persona que usa anteojos o lentes, puedes decir que esta regular o más o menos, también sabes que cada año es necesario hacerte de nuevo un examen de la vista, para ver si los lentes te siguen funcionando o si requieres un cambio.

Si eres de los que nunca ha usado lentes, eres dichoso, pero siempre debes cuidarte, en fin, este post no es una pauta publicitaria.

El mensaje que quiero dejarte hoy, es que, así como debemos hacer revisiones cada cierto tiempo para saber si nuestra visión está bien o no, así mismo, nuestra visión espiritual debe ser revisada.

Muchas veces en medio de las situaciones de la vida, podemos olvidar que nuestra mirada debe estar puesta en Jesús, ya que él es el origen de nuestra fe. Cuando perdemos a Jesús de nuestra visión, viene el cansancio, no uno que se termina cuando duermes unas horas, uno que pesa en el alma.

Por esto mismo, te quiero invitar a pensar en que tanta importancia le estas dando a esa situación que te carga, puede ser incluso una petición sin respuesta, algo que deseas con el corazón que suceda, pero aun no pasa nada. Es normal que tengamos luchas, situaciones, peticiones, entre otros, pero Jesús vino para que tengamos una vida plena, si eso no ocurre, podemos analizar que podemos mejorar.

Quizás estamos demasiado enfocados en los problemas, más que en el Dios que puede solucionarlos.     

Hebreos 12:2-3

Fijemos la mirada en Jesús, el iniciador y perfeccionador de nuestra fe, quien, por el gozo que le esperaba, soportó la cruz, menospreciando la vergüenza que ella significaba, y ahora está sentado a la derecha del trono de Dios. Así, pues, consideren a aquel que perseveró frente a tanta oposición por parte de los pecadores, para que no se cansen ni pierdan el ánimo.

La Ocasión Especial

Hoy es un día que deberíamos celebrar, es un motivo de celebración para mí y para ti, ¿Por qué?

Usualmente celebramos las fechas que cumplimos años, o aquellas que tienen un significado importante para nosotros. Pero este es un día especial que nunca más lo repetirás en tu vida y esto es motivo suficiente para vivir con agradecimiento, en ocasiones esperamos un día especial para agradecer y dejar de lado un poco la tristeza o cargas que nos han estado consumiendo. Para algunos el día especial puede ser los viernes, los feriados o alguna otra fecha.

¿Pero qué pasaría si hacemos de cada día un día para agradecer por la bendición de vivir?

Somos más que bendecidos, al tener alimento, trabajo, una familia, y muchas cosas más.

Podemos vivir este regalo de un día más llenos de temores y preocupaciones, o vivir confiando que el Dios que nos ayudó ayer, también lo hará hoy. Porque es el mismo.

Filipenses 4:6-7 NTV

No se preocupen por nada; en cambio, oren por todo. Díganle a Dios lo que necesitan y denle gracias por todo lo que él ha hecho. Así experimentarán la paz de Dios, que supera todo lo que podemos entender. La paz de Dios cuidará su corazón y su mente mientras vivan en Cristo Jesús.

Se Llama Gracia

Con el paso del tiempo, podemos llegar a creer que somos extremadamente buenos que mereceremos las cosas, en los peores casos, hasta juzgamos a otros, porque ahora nos sentimos superiores, pero no vamos a profundizar mucho en el tema, ya que eso debería ser en otra publicación. Retomando, cuando hemos decidido buscar a Dios y acumulamos varios años, puede ser que también acumulemos un poco de ego. Parte de la razón de ser de este blog, es meditar un poco.

Así que pensemos por un momento: ¿Quién era yo antes de conocer o acercarme a Dios?

A veces las “obras como creyentes”, o las tareas de la comunidad o iglesia, el servicio voluntario que ofreces a cualquier organización, puede hacer que entre tantas actividades olvidemos el porqué.

Dios no nos ama por el servicio que le damos a otros, por el dinero para financiar proyectos o el tiempo que inviertes en buscarlo. El simplemente nos ama de una manera que no podemos imaginar, porque nos creó para su gloria. Así como un padre se deleita en su hijo deseado, él lo hace con nosotros.

Quiero recordarte que no merecíamos nada, nada de Dios, pero por su gracia, nos llenó de todo, por su gracia lo entrego todo, sin conocer si responderíamos con agradecimiento o no, por amor.

No te esfuerces por querer ganarte algo que ya tienes, el amor y gracia de Dios.

Juan 3:16 … de tal manera amó Dios a (tu nombre) que dio lo más importante para él.  

Léelo de nuevo.

Te invito a escuchar la siguiente canción!

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